Teléfonos (0342) 455 9669 - 455 6720 - 455 8356

SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

Visto: 261

APOSTOLES

Hechos 12, 1-11 2 Timoteo 4,6-8. 17-18 Mateo 16, 13-19

Simón Pedro subió al patíbulo de la Cruz. En el último acto de amor, el Portero de los Cielos partió gozoso a unirse con Cristo. También el apóstol Pablo, lumbrera del mundo, inclinando su cabeza recibió feliz la corona del martirio. Las dos columnas basales de nuestra fe alcanzaron la Gloria por los méritos de sus obras y su testimonio último, por amor a Dios.

La luz que alumbró el triunfo de tan grandes santos de la cristiandad es la misma que hoy nos muestra el rumbo a los creyentes. La aceptación de la voluntad de Dios y su consagración al servicio de la comunidad nos guían como un ejemplo perenne. Desde la morada celestial nos acompañan en nuestro peregrinar y nos aguardan para ser todos uno en Cristo Jesús.

Sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo” (Gal, 6,14)

Oración Final

San Pedro y San Pablo: Rueguen por nosotros.